Semblanza y cronología de San Pablo
POR JUAN CHAPA, Facultad de Teología de Navarra
Nuestro conocimiento de un suceso o persona del pasado depende de las fuentes que hablan de él. De ningún personaje de la primera generación cristiana se posee una documentación tan amplia y directa como de San Pablo. La fuente principal la constituyen las cartas que escribió en su mayor parte a las comunidades por él fundadas y que han llegado hasta nosotros. Una segunda fuente para conocer a la persona y actividad de Pablo son los Hechos de los Apóstoles, escritos por Lucas después de las primeras cartas del apóstol.
Una observación previa. Establecer la secuencia de acontecimientos de la vida de Pablo según los datos que ofrecen sus cartas es difícil; como también lo es determinar el orden cronológico que presentan los Hechos de los Apóstoles. Pablo y Lucas ofrecen unas indicaciones temporales genéricas o difíciles de precisar con exactitud.
Tampoco resulta fácil compaginar las dos secuencias cronológicas entre sí, puesto que los sucesos que narran están sujetos a la intencionalidad del autor. Lucas, además de historiador, es teólogo y sus relatos van supeditados al plan de su obra, lo que dificulta determinar el orden cronológico. Y Pablo, al aludir a determinados sucesos, puede estar fijándose en algún aspecto, dejando al margen otros que eran conocidos a los destinatarios de sus cartas o que no consideraba relevantes en ese momento.
En los últimos años se han propuesto nuevas y variadas teorías, que priman la cronología deducida de las cartas de Pablo que no presentan dudas de autenticidad, y desconfían en buena medida de los datos ofrecidos por las otras cartas y por Lucas. Sin embargo, dada la falta de consenso ante las nuevas propuestas, para elaborar una cronología de la vida de San Pablo, continúa siendo más práctico seguir la cronología tradicional, que por otra parte es ampliamente aceptada.
En estas breves líneas, combinando los datos que nos proporcionan las cartas y los Hechos, se ofrece primero un breve esbozo de la biografía de Pablo y, a continuación, la cronología de su actividad.
BIOGRAFÍA
Nacimiento, juventud y formación. Pablo, en su carta a los Filipenses, habla de sus orígenes judíos: "fui circuncidado al octavo día, soy del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo, hijo de hebreos, y, ante la Ley, fariseo; a causa del celo por ella, perseguidor de la Iglesia" (Flp 3,5-6). Los Hechos de los Apóstoles nos informan de que nació en Tarso de Cilicia (Hch 21,39; 22,3), en el sureste de la actual Turquía, y que era ciudadano romano por nacimiento (Hch 22,26-28). Como solía ocurrir en familias hebreas de cultura griega, tenía doble nombre: el judío era Saúl (Saulos, en griego), pero a partir de Hch 13,9 Lucas siempre le llama por el nombre griego de origen latino, Paulos, y así también se designa él en sus cartas.
Su ciudad de origen, Tarso, era importante y de ella salieron conocidos filósofos, retores y poetas. Allí debió de recibir la formación religiosa que correspondía a los niños y adolescentes judíos de la diáspora y se familiarizó con la lengua y cultura griegas. También allí aprendió un oficio manual, quizá el de tejedor de paños de piel de cabra (Hch 18,3), industria muy desarrollada en la región. Lucas señala que en su juventud marchó a estudiar a Jerusalén en la escuela de Gamaliel (Hch 22,3), donde profundizó en el conocimiento de la Ley conforme a la doctrina farisea y donde se encontraba cuando San Esteban fue martirizado (Hch 7,9¡58-60).
Vocación y estancia en Tarso. El término "conversión" expresa sólo en parte el encuentro de Pablo con Cristo, camino de Damasco. Habría que hablar mejor de "vocación". Él mismo así lo indica: Dios que "me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo para que le anunciara entre los gentiles" (Ga 1,15-16). Esta llamada la relata Lucas en tres momentos, dos de ellos en discursos del apóstol (Hch 9,lss; 22,3ss; 26,12ss).
Tras su bautismo en Damasco, sabemos por su propio testimonio que a continuación se retiró durante un tiempo a Arabia, probablemente a una zona desértica al sur de Siria, y que luego regresó a Damasco (Ga 1,17). Allí predicó hasta que se vio obligado a huir. Descolgándose por la muralla (2 Co 11,32-33), salió de Damasco camino de Jerusalén para visitar a Pedro, con quien se quedó durante quince días (Ga 1,18). Esto ocurría "tres años después" de su vocación (Ga 1,18). Como en la antigüedad las referencias temporales solían incluir en sus cómputos el primer año y el último del periodo indicado, se piensa que aquí Pablo alude a que ha transcurrido algo más de un año, quizá año y medio o dos, entre el año de su vocación y su primer viaje a Jerusalén. Probablemente, se trata del viaje que Lucas sitúa inmediatamente después del relato de =-la llamada por Cristo y que - ocurrió "muchos días después" de que Pablo se bautizara y predicara en Damasco (Hch 9,23). La referencia a los quince días de estancia con Pedro no implica necesariamente que no pudiera estar más tiempo en Jerusalén. San Lucas nos dice que hubo de marcharse precipitadamente de la ciudad santa por las maquinaciones de algunos "helenistas", es decir, judíos de habla griega procedentes de la diáspora, que planearon matarle (Hch 9,29). Tanto Lucas como el propio apóstol nos informan que de Jerusalén marchó a su tierra natal, a Cilicia (Ga 1,21; Hch 9,30). Allí permaneció durante algún tiempo, hasta que Bernabé fue en su busca y lo llevó a Antioquia de Siria (Hch 11,25). Era ésta la ciudad más importante del Mediterráneo oriental y en ella residía una numerosa comunidad cristiana.
Primer viaje misional. Desde allí inicia Pablo su primer viaje misional (Hch 13,1-14,28). Con Bernabé y Juan Marcos, el que más tarde sería autor del segundo evangelio, marchan a predicar el Evangelio primero a la isla de Chipre. Después embarcan para anunciar la Buena Nueva en las regiones del Galacia (el centro y sur de la actual Turquía). Siguiendo su costumbre, Pablo se dirige primero a los judíos de las poblaciones que visitan y luego a los gentiles. Su viaje dura unos tres años, tras los cuales regresa a Antioquía de Siria.
Concilio apostólico en Jerusalén. En aquella ciudad se produce una seria controversia con cristianos judaizantes, procedentes de Jerusalén, los cuales pretendían imponer la observancia de la Ley mosaica a los fieles provenientes del paganismo (Hch 15,1-2). Para encontrar soluciones Pablo viaja a Jerusalén. Él mismo relata que, catorce años después de su conversión (o quizá de su primera visita a Jerusalén), subió "otra vez" a Jerusalén, acompañado de Bernabé y Tito, discípulo de origen griego (Ga 2,1.3): El motivo, sin duda, fue asistir al concilio apostólico, que se narra en Hch 15, en el que se establece la libertad de los cristianos respecto de los preceptos rituales, disciplinares, etc., de la Ley (Hch 15,4-29). No es fácil compaginar la afirmación de Pablo sobre su subida a Jerusalén "después de catorce años" con lo que narra San Lucas de que Pablo y Bernabé habían ido a la ciudad santa antes de su primer viaje misional para llevar ayuda a la iglesia madre de Jerusalén y que, tras llevarla, habían vuelto a Antioquía con Juan Marcos (Hch 11,30; 12,25). El tenor de las palabras de Pablo en Gálatas puede sugerir que había estado en Jerusalén sólo una vez desde su conversión o anterior visita, siendo la del concilio la segunda. Sin embargo, como el hilo de su argumentación gira en torno a su relación con Pedro y los otros apóstoles, la expresión "otra vez" de Ga 2,1 no excluye una visita intermedia. Quizá la mención de los catorce años entre las dos visitas puede responder a que tanto en la primera como en la que realiza con ocasión del concilio fue cuando vio a Pedro y a otros apóstoles.
Segundo viaje misional. De vuelta a Antioquía tras el concilio apostólico inicia su segundo viaje misional. La fuente básica es Hch 15,3618,22. Pablo y Bernabé parten a visitar las iglesias fundadas durante el primer viaje. Al no llegar a un acuerdo sobre la colaboración de Juan Marcos, Bernabé deja a Pablo y se marcha con Marcos hacia Chipre. Pablo, ayudado por Silas, recorre en cambio las iglesias de Siria y Cilicia. En Listra se les une Timoteo. A continuación recorren la zona central de Asia Menor (Galacia y Frigia), fundando nuevas comunidades. Mas tarde pasan a Europa por el norte de la
Grecia actual y predican en algunas ciudades de Macedonia (Filipos, Tesalónica), en donde hacen nuevos discípulos. De esos lugares Pablo ha de salir ante las insidias de algunos judíos. De Tesalónica marcha a Berea en donde se queda hasta que se ve de nuevo obligado a salir. Dejando allí a Silas y Timoteo, se dirige a Atenas acompañado por algunos neófitos. En la antigua capital de Grecia predica a los judíos en la sinagoga y a los paganos en el Areópago. Marcha después a Corinto, donde funda una nueva iglesia. Allí permanece año y medio y escribe la Primera Carta a los Tesalonicenses. Emprende el regreso a Antioquía, pasando por Éfeso, hasta donde le acompañan Aquila y Priscila, matrimonio cristiano procedente de Roma con quien Pablo se había encontrado en Corinto. Desde Éfeso, se embarca para Cesárea Marítima en Palestina y sube "a saludar a la iglesia" (Hch 18; seguramente la de Jerusalén desde donde regresa Antioquía. Habían transcurrido unos dos años desde que había salido de Antioquía.
Tercer viaje misional. Desde Antioquía inicia el tercer viaje misional. D él tenemos noticias por Hch. 18,23-21,16 y muchos detalles tomados de las cartas del propio Pablo. El apóstol visita otra vez las iglesias de Galacia y Frigia, "confortan, todos los discípulos"(: 18,23). Luego llega a Éfeso la capital de la provincia romana de Asia y tan importante como Antioquía. En Éfeso se queda unos años y desde allí se difunde el Evangelio a toda la región (zona occidental de Asía Menor). Desde Éfeso Pablo hizo al menos un viaje de ida y vuelta para atender a la iglesia de Corinto (cf. 2, Co 12,14; 13,1-2) y escribió las Cartas a los Gálatas y a los Corintios, y quizá a los Filipenses y Filemón. Allí encuentra también enemigos probablemente la cárcel. Deja Éfeso y, acompañado de algunos discípulos, recorre de nuevo Macedonia y Acaya, cuya capital era Corinto ciudad en la que se detuvo tres meses y desde la que escribió la Carta a los Romanos. Embarcando en Filipos emprende viaje a Jerusalén haciendo diversas escalas en la costa occidental y sur de Asia Menor y en la costa oriental mediterránea hasta llegar finalmente a Jerusalén. Habían pasado unos cuatro o cinco años desde que había salido de Antioquía.
Cautividad y últimos años de su vida. En Jerusalén es apresado por los romanos, a causa de un tumulto organizado contra él algunos judíos, y llevado a Cesarea Marítima, la sede del prefecto romano, que entonces era Antonio Félix. A éste le sucede Porcio Festo, ante quien Pablo se ve obligado a apelar al César para evitar ser juzgado en Jerusalén. Como consecuencia es enviado a Roma, donde pasa dos años bajo custodia militar. Aquí acaba la narración de Lucas en los Hechos de los Apóstoles.
Para los últimos años de su vida se deben extraer los datos de las Cartas Pastorales y de otras tradiciones antiguas. Se supone que realizó el antiguo proyecto de predicar el Evangelio en Hispania (Rm 15,24.28), pues la Primera Carta de Clemente 5,7 afirma que llegó hasta el "límite extremo del oeste". También debió de estar en ciudades de Grecia y Asia Menor antes de volver a Roma. Aquí, como lo indica la Primera Carta de Clemente (finales del siglo I), muere por Cristo durante la persecución de Nerón, entre los años 64-67.
CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE PABLO
Para situar la biografía de San Pablo en la historia hay que confrontar las afirmaciones que Pablo o Lucas hacen en sus obras con acontecimientos que sean datables históricamente por fuentes extrabíblicas:
• En la Segunda Carta a los Corintios 11,32-33, Pablo escribe que "en Damasco, el gobernador del rey Aretas custodiaba la ciudad de los damascenos para prenderme, y, por una ventana, fui descolgado en una espuerta muralla abajo y pude escapar de sus manos" (cf. Hch 9,23-25). El apóstol alude aquí a Aretas IV, rey de los nabateos, que reinó del 9 a.C. al 39/40 d.C. No resulta fácil explicar la presencia de un gobernador (etnarca) del rey nabateo en Damasco, ya que la ciudad estaba bajo dominio romano, pero el dato permite saber que ese episodio tuvo lugar antes del año 39/40.
• San Lucas relata que, - durante el segundo viaje, Pablo "encontró (en Corinto] a un judío que se llamaba Aquila, oriundo del Ponto, que recientemente había llegado de Italia, con su mujer Priscila, por haber decretado Claudio que todos los judíos -. salieran de Roma" (Hch 18,2). Los historiadores Suetonio, Dión Casio y Pablo Orosio mencionan el edicto de expulsión de los judíos de Claudio, que reinó del año 41 al 54. El decreto se suele datar, con algunas dudas, el año noveno de su gobierno, es decir, el 49, por lo que el apóstol debió de llegar a Corinto no mucho después de ese año.
• Durante esa estancia de San Pablo en Corinto, San Lucas dice que "Galión era procónsul de Acaya cuando los judíos se amotinaron todos a una contra Pablo y lo condujeron al tribuno (Hch 18,12). De Julio Anneo Galión, cordobés y hermano mayor de Séneca, conocemos algunos datos de su carrera política y, gracias a una inscripción que se encontró en Delfos en 1905, podemos saber cuándo ejerció su cargo en Corinto. La inscripción lleva por fecha la vigésimo sexta aclamación imperial, es decir, entre enero del año 52 y el 1 de agosto del mismo año; y en ella el emperador Claudio responde a algunas cuestiones presentadas por Galión. Como un procónsul tomaba posesión de su cargo el 1 de mayo y permanecía en él durante un año, es probable que la respuesta de Claudio llegara al final del mandato de Galión y que éste hubiera ocupado el puesto de procónsul en Corinto entre el 1 de mayo del año 51 al 1 de mayo del año 52. Por tanto, lo que narra Lucas debió suceder en algún momento de ese periodo.
• En Hch 23 y Hch 24 se relata cómo Pablo hubo de comparecer ante el prefecto romano Antonio Félix y su sucesor Porcio Festo. Para algunos, según la información que proporciona el historiador judío Flavio Josefo, el relevo debió de darse el año 54. Para otros, en cambio, parece más probable que Félix fuera destituido del cargo entre el 58 y el 60, es decir, algunos años después de que Nerón llegara al trono. Como consecuencia, no hay acuerdo sobre el tiempo del encarcelamiento de Pablo en Cesarea, aunque buena parte de los investigadores se inclinan por la fecha más tardía.
Más dificultades de datación presentan las referencias a la hambruna en Judea que motivó la subida de Pablo y Bernabé llevando la colecta de la iglesia de Antioquía (Hch 11,27-30) y las fechas en que Sergio Paulo, que se convirtió por la predicación de Pablo, fue procónsul en Chipre (Hch 13,7). Para el primer caso se piensa que San Lucas alude a la severa carestía de los años 4648. De Sergio Paulo, en cambio, no tenemos más datos que los del relato de Hechos.
Una vez determinadas unas coordenadas temporales básicas se pueden datar a grandes rasgos los acontecimientos esenciales de la biografía de San Pablo. Como se ha indicado más arriba, aquí se sigue la cronología tradicional.
Se estructura a partir de la información que trasmite Hechos y específicamente del encuentro de Pablo con Galión en Corinto, quizá a comienzos del año 52. De ahí se sigue que Pablo habría llegado a la ciudad año y medio antes, es decir, hacia la mitad o finales del año 50, lo que vendría corroborado por el hecho de encontrar allí a Aquila y Priscila, expulsados de Roma por el edicto de Claudio, probablemente del año 49.
Pablo tendría entre 55 y 60 años cuando fue martirizado en Roma Por tanto, según los datos de Hechos, el concilio de Jerusalén se habría celebrado el año 48 ó 49, unos meses antes de que Pablo llegara a Corinto. Y teniendo en cuenta la referencia que nos da San Pablo en Ga 2,1, según la cual esa asamblea se celebró catorce años después de su primer viaje a Jerusalén, su vocación pudo ocurrir el año 36, o el año 33/34, si a los catorce años se suman los tres años de estancia en Arabia (Ga 1,18). El año 36 podría venir avalado por los que opinan que la lapidación de Esteban, fruto de un tumulto popular, ocurrió en un momento de inestabilidad política, coincidente con el tiempo en que Pilato había sido llamado a Roma y todavía no había llegado el nuevo Prefecto.
La cronología de los sucesos que ocurrieron después de salir de Corinto es también aproximada. Teniendo í en cuenta que en aquel tiempo se evitaba viajar en invierno y que la navegación se limitaba a los meses de primavera y verano, se piensa que Pablo, en su tercer viaje, estuvo en Éfeso del 53/54 al 56/57, y que después de pasar el invierno en Corinto el año 57, terminó su tercer viaje en Jerusalén el año 58 y fue conducido a Roma un año y medio o dos años después. Habría llegado a la Ciudad Eterna hacia el 59/60, permaneciendo en prisión hasta el í_61/62. Luego desempeñaría ;í, su misión hasta que murió el año 66-67.
SU NACIMIENTO Y MUERTE
Para datar el nacimiento . de Pablo se suele acudir a lai indicación de Lucas de que-, los que mataron a Esteban' pusieron sus mantos a los, pies de un "joven" (neanías, en griego) llamado Pablo (Hch 7,58). El término neanías es impreciso y podría referirse para los médicos griegos a personas entre 22 y 28 años.
En la Carta a Filemón, escrita quizá en Éfeso entre el, 55 y el 57, Pablo se califica a sí mismo como presbytes ("mayor") (Flm 9). Al igual que neanías, también presbytes es poco precisa Puede indicar el periodo di la vida después de an ("hombre") y antes que ron ("anciano"), en teoría desde los 50 a los 56 años. Pero Pablo probablemente está apelando aquí a su sabiduría de persona mayor y no tanto a su edad: Filemón que es joven, debe escuchan le con respeto.
Teniendo en cuenta todo los datos cabría pensar que Pablo podría haber nació entre los años 7 y 12 de nuestra era y tendría ente 55 y 60 años cuando fue martirizado en Roma.
"Palabra", agosto-septiembre 2008