El sacramento de la Penitencia

ADELA MEIRÁS, Colegio Guaydil, Las Palmas de Gran Canaria

Los grupos de 4° de ESO, en diferentes cursos escolares, llegan con buen conocimiento básico doctrinal, y para seguir progresando es necesario acertar con actividades que les resulten de interés y les proporcionen un avance en sus conocimientos y en la aplicación de la doctrina cristiana a la vida. La actividad que aquí se presenta es ejemplo de un estilo de trabajo que suele darnos buenos resultados.

Una situación concreta

El sacramento de la Penitencia corresponde al epígrafe Los sacramentos de la curación que el texto incluye en la Unidad didáctica 7, Los sacramentos de la Iglesia.

Para las alumnas resultaría un ligero repaso, con escasos contenidos y con poco interés; y, sin embargo, estamos ante un tema muy central con grandes posibilidades de reforzar la síntesis de la fe, ya al final de su estudio de los sacramentos en la enseñanza religiosa escolar.

Se hace pues necesario afianzar ideas y completar la visión de los sacramentos, ya que además la mayoría de las alumnas participan en catequesis de Confirmación y tiene ocasión de profundizar en ese sacramento y en el del Bautismo.

Los objetivos más básicos

Antes de pensar en actividades, conviene atender y repensar los objetivos más generales para acertar después en lo más importante: En este caso, con esta Unidad didáctica se pretende alcanzar, entre otros objetivos: Que profundicen en el conocimiento y la valoración de la Iglesia como sacramento de vida. A través de la actividad específica de enseñanza/aprendizaje que se pro grame, se contribuirá a lograr algunos objetivos generales de la ESO, tales como: conocer los textos fundamentales de la fe católica, que constituyen el núcleo esencial del mensaje cristiano, para comprender y expresar adecuadamente el vocabulario y las formulaciones de la fe; y también conocer el significado de los signos y símbolos religiosos más relevantes, con especial atención a los sacramentos y a las prácticas religiosas más extendidas en su entorno.

Concretando contenidos

Centrados en la Penitencia, los conceptos llevarán a analizar a fondo este sacramento: su institución por Jesucristo, los motivos "personales" por los que lo instituye, los elementos que conforman el signo sacramental, el ministro, el sujeto, sus disposiciones y los efectos que produce en el alma; su necesidad para la salvación...

En cuanto a los procedimientos las alumnas plantean dudas, problemas, dificultades, acuden a la lectura y consulta del Nuevo Testamento y del Catecismo de la Iglesia Católica, para buscar criterios y respuestas.

Las actitudes y valores se dirigirán a hacerles más conscientes de que todos tenemos dificultades más o menos personales a la hora de confesar; que Jesús, que instituyó este sacramento, nos espera como Buen Pastor para llevarnos al Padre; que Dios es Padre misericordioso dispuesto siempre al perdón; que podemos ayudar a los demás a fortalecer su vida cristiana y llevarlos a Cristo en el sacramento del perdón; también se intenta que descubran las falacias y excusas vanas que les van a dificultar el encuentro con Dios.

El estilo didáctico

Para que las mismas alumnas estén más interesadas con su tarea y su aprendizaje es bueno que sean conscientes del estilo de trabajo del que ellas mismas serán protagonistas:

• Van a contribuir al desarrollo de su discernimiento crítico, estudiando para ello los fundamentos racionales de la fe.

• Trabajarán en un clima de confianza: la profesora paseará por la clase, ayudando a las alumnas en su tarea de búsqueda, a través de un trato cercano.

• Procurarán descubrir valores específicamente cristianos: la fuerza que tiene el amor de un Dios misericordioso que perdona, que es Padre, y que puede dar respuesta a nuestras crisis de fe.

• Tomarán contacto con la realidad de otros creyentes con más fe, y con las dificultades de quienes necesitan ayuda para renacer a la vida cristiana: un reto para la propia fe, planteándose el apostolado de la palabra y el ejemplo. Se trata de valorarlo, y en cierto modo prepararse para realizarlo.

El plan de la actividad

Comenzamos con dos sesiones de clase en gran grupo.

fase. En la primera sesión expliqué los elementos básicos de la Unidad Didáctica, comentándolos con ayuda de los tres textos de consulta que utilizarán (El libro de texto, de Ed. Casals; el Catecismo de la Iglesia Católica nn. 14201498; y el Nuevo Testamento con índice analítico por materias), y llevamos a cabo algunas actividades sencillas para familiarizarse con los contenidos y los libros.

fase. Después les planteé la actividad en cuestión: Tenían que escribir en un folio 10 excusas que se podrían plantear para no confesarse (no se admitían del mismo género, por ejemplo, "no creo en la confesión" y "no creo que se me perdonen los pecados", ya que es lo mismo expresado de modo diferente). Así acabó la primera sesión. Recogí los folios, y los estudié fuera del horario de clase, señalando a cada alumna una excusa diferente para que trabajara sobre ella en la clase siguiente.

3.ª fase. Dedicamos la segunda sesión completa al trabajo, que debía hacer cada una individualmente. Era verdaderamente exigente ya que tenían que centrarse en la respuesta a la excusa que les correspondía, siguiendo un pequeño guión:

• ¿Con qué episodio del Nuevo Testamento podrías dar una respuesta a la persona que plantease esa dificultad? No se trata de leerlo simplemente, sino explicarlo, o aplicarla al caso si se elige una parábola

• ¿Qué nos dice la doctrina de la Iglesia acerca de ese aspecto del sacramento de la Penitencia? Para este apartado se consulta el Catecismo de la Iglesia Católica, el libro de texto y apuntes de clase.

• ¿Serías capaz de plantear una situación semejante que ayudase a esa persona a superar ese obstáculo y acceder al fin a la confesión? Esta parte del trabajo resulta estupenda, todas consultan, aprenden a buscar en los índices, y los ejemplos que presentan son graciosos y ocurrentes.

La profesora, mientras tanto atiende a las alumnas que piden ayuda, comenta lo que sea oportuno a las que sabe que tienen un trabajo más difícil, etc.

4.ª fase. Se desarrolla recortando 10 o 12 minutos en las siguientes clases de la asignatura: cada día una de las alumnas expone el trabajo que ha realizado. A veces hay ocasión de comentarios interesantes, resolver otros problemas, etc.

Resultados

La mayoría de las alumnas consiguieron alcanzar los objetivos previstos. La actividad fue amena y enriquecedora, y esperaban con ganas la siguiente exposición. El sacramento de la Penitencia quedó bien analizado y repasado; y muchas conciencias removidas.

Por otra parte, al centrarse cada una en una excusa concreta se creó un ambiente abierto, de diálogo, sin radicalismos. También me parece clave el hacerles relacionar la Sagrada Escritura con la doctrina de la Iglesia, y que ellas interioricen el mensaje cristiano buscando los ejemplos y las valoraciones. El sacramento de la Penitencia es muy asequible en cuanto a contenidos para crear ejemplos análogos -algunas tenían varios, y de gran imaginación y claridad-. Por otro lado muchos de los aspectos de este sacramento se relacionan muy directamente con la vida práctica cristiana, por eso les resulta muy interesante y les llega más a la vida personal.

"Cauces de intercomunicación" 28(2004)