MADRID, lunes, 21 diciembre 2009 (ZENIT.org).-
Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, secretario general de la Conferencia
Episcopal Española y obispo auxiliar de Madrid, ha hecho entrega este lunes al
presidente de Cáritas Española, Rafael del Río, de una donación de 3 millones de
euros, correspondientes al 1,5 por ciento del Fondo Común Interdiocesano de la
CEE que los obispos decidieron donar a Cáritas durante la Asamblea Plenaria
celebrada a finales de noviembre para hacer frente los programas de ayuda ante
la crisis.
Por segundo año consecutivo, la Conferencia Episcopal realiza este signo de
compromiso con las víctimas de la crisis, que se materializa a través de los
ámbitos diocesanos y parroquiales de Cáritas.
Durante la rueda de prensa convocada para proceder a la entrega de esa donación,
monseñor Martínez Camino hizo un llamamiento "a todos los católicos y a todos
los ciudadanos a seguir colaborando con Cáritas en las acciones de respuesta a
las víctimas de la crisis". Y ha reiterado "un año más" el mensaje de que
"Cáritas es la Iglesia y la Iglesia es Cáritas", en la medida en que "la
caridad, junto con la profecía y la celebración de la palabra, constituye una
dimensión esencial de la vida de la Iglesia".
IV Informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas
Junto a la entrega de la donación de la CEE, en la rueda de de prensa el nuevo
secretario general de Cáritas Española, Sebastián Mora, presentó el IV Informe
del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas, en el que se analiza cuál
está siendo la respuesta de los servicios sociales públicos ante la crisis.
"En esta mi primera intervención como secretario general -comenzó su
intervención Sebastián Mora- quiero poner en el centro de ella a Jesucristo,
quien nos hace girar la mirada, los afectos y el compromiso hacia los más pobres
y excluidos, que son los únicos protagonistas de esta rueda de prensa y que,
desde situaciones de injusticia son víctimas de un modelo social que no genera
verdadero desarrollo humano".
Según señala en el IV Informe del Observatorio de Cáritas, al analizar el actual
sistema de protección social en España, cuyo modelo gira fundamentalmente en
torno al empleo y a la cotización, se constata, como indicó el secretario
general de Cáritas, que "cuando el trabajo es escaso, se tambalea, lo que, unido
al escaso y desigual desarrollo de otros ámbitos de la protección social, como
servicios sociales, garantía de rentas, servicios y prestaciones para vivienda,
pone de manifiesto la precariedad de la protección social en España".
Este hecho cuestiona "el pretendido crecimiento económico como impulsor de un
verdadero desarrollo social, ya que cuando hubo crecimiento no hubo desarrollo".
En la actualidad, la proporción del gasto social en España con relación al PIB
(22,7 %) está 5 puntos por debajo de la media europea, que era de un 27,7% en
2007.
Política social fragmentada y sin criterios comunes
Junto a este déficit, Sebastián Mora apuntó también a la fragmentación de
nuestra política social en diversos ámbitos de actuación, donde los servicios
sociales, además de carecer de una definición legal y técnica unificada, están
sometidos a un proceso de legislación desigual y abierto. Por ello, uno de los
retos ante el impacto de la crisis "pasa por definir claramente las tareas
básicas y mínimas de los servicios sociales como una condición necesaria para
racionalizar su gestión.
Como señaló el secretario general de Cáritas, los servicios sociales "tienen que
establecer una gradación de sus servicios y prestaciones, y distinguir entre los
que constituyen un derecho subjetivo del ciudadano y aquellos otros que, siendo
responsabilidad u obligación de la Administración, tienen carácter discrecional
y no se originan por el reconocimiento de un derecho".
Duplicado el número de personas atendidas por Cáritas
El último informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas muestra
también que el número de personas atendidas por nuestra red estatal de
Servicios de Acogida y Asistencia aumentó de 400.000 a 600.000 personas del 2007
al 2008, y que previsiblemente alcanzará las 800.000 personas en el 2009. Esto
supone que en dos años se ha duplicado el número de personas atendidas por
Cáritas en sus servicios de Acogida y Asistencia, lo cual, como aseguró
Sebastián Mora, "supondrá un récord en los datos de atención de este área de
trabajo de Cáritas".
Al mismo tiempo, los datos del Informe revelan que, en general, los servicios
sociales públicos no se cubren muchas necesidades básicas de las personas más
acuciadas por la crisis, bien porque no están incluidas dentro de las
prestaciones básicas que ofrecen, o bien porque los criterios de acceso a estas
prestaciones se han endurecido y son muy desiguales entre Comunidades Autónomas
en cuanto a tiempo de tramitación, cuantías concedidas y duración de la
prestación. De hecho, los agentes de Cáritas en toda la Confederación constatan
la lentitud o la falta de respuesta de los servicios públicos ante situaciones
de emergencia: mientras que para las citas los períodos de espera van de 30 a 90
días como promedio, los tiempos para la valoración y la resolución de las ayudas
son de tres meses o superiores.
Esta demora lleva como consecuencia que Cáritas debe asumir en muchos casos la
cobertura inmediata de las necesidades urgentes de estas personas y familias, e
incluso el "adelanto" de cantidades que vayan a ser concedidas por los servicios
públicos. Como aseguró Mora, "Cáritas realiza una ingente labor de contención",
una afirmación que viene avalada por el dato de que el 52% de las personas
atendidas por la institución vienen derivadas de los servicios sociales
públicos. A este respecto, el secretario general recordó que "la opción de
Cáritas es la de complementar a los servicios sociales públicos, no
sustituirlos".
Propuestas de Cáritas para la acción social
Además del análisis de los servicios sociales públicos, en el Informe del
Observatorio de la Realidad de Cáritas se recogen hasta diez propuestas
concretas dirigidas a corregir la actual falta de respuesta ante la crisis, que
van desde el incremento del esfuerzo en protección social para acercarlo al
porcentaje medio de la UE sobre el PIB hasta la revisión de la acción social de
acuerdo con prioridades y criterios, para que sean garantía cercana y operativa
de inserción social, pasando por el aumento de los recursos humanos y económicos
para garantizar la cobertura de las mismas necesidades básicas en todo el Estado
o unificar los criterios de acceso y concesión en el Sistema de Garantía de
Rentas Básicas o Mínimas, entre otras.
Po último, el Informe presentado esta mañana recoge también algunas iniciativas
innovadoras puestas en marcha por Cáritas para responder con mayor eficacia ante
la crisis en las respuestas a las demandas de ayudas básicas de emergencia, de
vivienda y de empleo.