“Cuando abortas sientes abandono y silencio, nadie quiere escucharte”
Entrevista con Esperanza Puente, autora de un libro-testimonio
MADRID, lunes 6 de abril de 2009 (ZENIT.org)
.- Se acaba de publicar en España "Rompiendo el silencio" (Editorial
LibrosLibres),
escrito por Esperanza Puente, que abortó hace quince años y hoy cuenta su
experiencia de dolor y soledad.
Además, la autora relata también casos de hombres y mujeres que ha conocido y
que, al igual que ella, han sufrido el síndrome post-aborto. Un testimonio en
primera persona de una terrible realidad oculta hasta la publicación de este
libro.
--¿Por qué escribir un libro contando tu propia experiencia de aborto? ¿Ayuda
a cerrar la herida o a reabrirla?
--Esperanza Puente: Lo he escrito para dar a conocer a la opinión pública una
realidad social oculta y que se sepa lo que una mujer sufre cuando aborta. Los
23 años que lleva la ley del aborto funcionando en representan un fracaso y una
lacra para la sociedad española. También he querido que, además de mi
testimonio, aparecieran otros de hombres y mujeres que forman parte de mi vida y
cuyo caso me afectó especialmente. Son casos además representativos de distintos
ámbitos y circunstancias. Pero, insisto, lo he escrito sobre todo para expresar
esta realidad: lo que se vive y se sufre antes, durante y después de un aborto
provocado.
--¿Y qué se sufre?
--Esperanza Puente: Antes del aborto, cuando una mujer está embarazada, sigue
sintiéndose sola, indefensa y desamparada. Nadie le explica qué opciones tiene,
que abortar no es una solución sino un gran problema, que hay gente que le puede
ayudar en sus preocupaciones...
Durante el propio aborto se siente dolor y desgarro. Es como una herida mortal
que te deja devastada por dentro, física y mentalmente.
Después de acabar con tu embarazo, lo que sientes es abandono, silencio y
soledad. A nadie le interesa escuchar a la mujer e intentar ayudarle en su
problema, lo cual es una losa añadida al síndrome post aborto que de por sí
sufre. En mi caso, sufrirlo en silencio me llevó a ser un "muerto viviente":
tenía ansiedad, pesadillas, culpabilidad, me autolesionaba mirando niños...
Llegué a pegar a mi propio hijo, momento en el que decidí que tenía que
buscar ayuda. Y mi caso no es algo aislado, cada día hablo con mujeres a las que
les pasa lo mismo. Por esto mismo tenía que contarlo en un libro.
--Ante esto, ¿qué deberíamos hacer todos y qué debe hacer el Gobierno?
--Esperanza Puente: La sociedad debería tomar conciencia, adquirir formación en
este tema para no dejarse engañar con eufemismos sobre la vida y muerte.
El Gobierno, por su parte, también debe tomar conciencia de lo que significa un
aborto provocado para la mujer, y tiene que realizar un ejercicio de honestidad
moral y admitir que no existe una demanda social para esta medida. La realidad
del aborto está ahí, las consecuencias las vemos todos. Espero sinceramente que
no apruebe esta nueva Ley que tiene tanto interés en sacar adelante.
--¿Por qué?
--Esperanza Puente: El problema de este proyecto de ley es que se ha hecho sin
consenso, porque comenzó creándose un comité de expertos pro-aborto. Ante la
crítica unánime de todos, que pedíamos un comité en el que se pudiera oír la voz
pro-vida y pro-mujer, el Gobierno creó una subcomisión para que cada grupo
parlamentario presentara a sus expertos y se sacaran conclusiones. Pero la única
conclusión es que ha sido un paripé, yo he participado y nadie del Gobierno tuvo
la educación o la decencia de escuchar mi testimonio. Además, una vez que se ha
sabido qué es lo que el Gobierno quería aprobar, se comprende que no ha tenido
en cuenta a todos los que participamos en esa subcomisión. Creo que ha sido un
escándalo.
--¿A qué te dedicas actualmente? ¿Has entregado todo tu tiempo a esta causa?
--Esperanza Puente: Soy portavoz de la Fundación REDMADRE, una red solidaria de
apoyo a la mujer que se enfrenta a un embarazo inesperado con dificultades.
Informamos completa y verazmente, y además ofrecemos opciones porque creemos que
la información da libertad. Si la mujer no está informada, se le aboca a sufrir
un aborto, como cordero llevado al matadero.
--¿Te ayuda personalmente a superar tu propio síndrome post-aborto escuchar a
otras mujeres que pasan por lo mismo?
--Esperanza Puente: Sí, para mí es como una segunda liberación. Es cierto que
cuando empecé a colaborar ya lo tenía superado, pero psicológicamente me ha
ayudado.
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Por Sara Martín