Fuga de católicos en adolescentes y jóvenes: un reto que la Iglesia debe asumir
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Autor:
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Fuente: Forum Libertas
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20/07/2009
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El Barómetro del CIS constata que más de la mitad de los católicos
no van a misa; las encuestas no muestran la raíz del problema: el mayor abandono
entre los 13 y los 17 años
Según el Barómetro de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS),
aunque el 76,1% de los españoles se declara católico, un 57,8% de ellos no va
casi nunca a misa. Adolescentes y jóvenes son los que en mayor grado abandonan
la práctica católica, ya que entre los 18 y los 24 años sólo un 6,6% acuden a la
iglesia con asiduidad.
Sin embargo, algo que no reflejan la mayoría de encuestas, al tomar como límite
los 18 años, es que es en las edades más tempranas, entre los 13 y los 17 años,
donde se produce el abandono más preocupante de la práctica religiosa; un reto
que la Iglesia debe asumir.
Los datos se pueden ver en la siguiente tabla, elaborada a partir del avance de
resultados del Barómetro del CIS del mes de junio.
Cuando hablamos de cifras totales, a la hora de definirse en materia religiosa,
mientras un 76,1% se declaran católicos, un 14,5% del total de 2.482 encuestados
dice ser no creyente, un 5,4% ateo, y un 2% creyentes de otra religión.
Al mismo tiempo, en la frecuencia de asistencia a misa, de los 1.939 encuestados
que se declaran católicos, el Barómetro muestra ese 57,8% que no van casi nunca
a misa, un 14,3% que lo hacen varias veces al año, un 9,4% alguna vez al mes, un
14,6% casi todos los domingos y festivos, y un 2,5% varias veces a la semana.
Esta segunda cuestión también ha incluido a quienes se definen como creyentes de
otra religión.
Caída de católicos
En la primera parte de la tabla, teniendo en cuenta que la esperanza de vida en
España se sitúa alrededor de los 80 años, podemos observar que son los
encuestados en la franja de 65 años y + los que se declaran católicos en mayor
medida (93,9%), seguidos de los de la franja 55-64 (84,8%).
Si comparamos estos porcentajes con los que muestra la franja de 18-24 (59,8%),
podemos deducir la gran caída de católicos que se está produciendo y que se
prevé continúe en el futuro, ya que estamos hablando de diferencias de entre 25
y 34,1 puntos.
La tendencia natural a recuperar las prácticas religiosas a edades avanzadas no
justifica esa gran diferencia que muestran los datos de la encuesta; una
diferencia que tiene su razón de ser en una cuestión puramente generacional.
De esta manera, los que se declaran católicos podrían descender aproximadamente
hasta 20 puntos en los próximos 20 ó 25 años.
En sentido inverso, por ejemplo, se puede ver que los que se declaran ateos a
los 18-24 años (9,3%), se reducen al 2,4% en la franja de 55-64 años y al 0,8 en
la de 65 y + años.
Católicos, pero sin ir a misa
Por otra parte, en la segunda parte de la tabla se puede ver que sólo un
porcentaje moderado de los que se declaran católicos pone sus pies en los
templos para asistir a misa, y ese porcentaje se reduce a la mínima expresión si
se trata de cumplir con el precepto de todo buen católico.
Así, aún sumando los que asisten varias veces a la semana con lo que lo hacen
casi todos los domingos y festivos, únicamente el 17,1% de los católicos son
practicantes habituales; incluso con los que van alguna vez al mes sólo suman el
26,5%. O sea, la masa real de católicos se sitúa entre el 17 y el 26%
aproximadamente de los que dicen serlo.
Pero, es en la franja de edad más baja de las analizadas donde se puede observar
una auténtica ‘fuga’ de católicos. Únicamente el 0,7% va a misa varias veces a
la semana; el 5,9% casi todos los domingos; y el 4,6% alguna vez al mes.
Si comparamos estos porcentajes con los que muestras las franjas de más edad, es
decir 55-64 años (4,1%, 17,3% y 13,6%, respectivamente); y 65 y + años (4,1%,
32,2% y 13,1%), se observa claramente ese fenómeno de ‘descatolización’ de los
jóvenes.
Y es que los más jóvenes se sitúan por debajo del 50% de la práctica como
católicos del total de edades, y a años luz (cuatro veces menos) de la media de
las franjas de edad más avanzadas.
El principal problema, en la preadolescencia
En cualquier caso, el problema, con ser grande, no estriba tanto en el hecho en
sí de la diferencia como en que esas diferencias no se van a recuperar.
Otra cuestión fundamental del problema es que, como decíamos al inicio de esta
información, los sondeos sobre la práctica religiosa están realizados
normalmente a partir de los 18 años, y no reflejan la verdadera magnitud del
problema, que se plasma ya en la preadolescencia, entre los 13 y los 17 años.
Es en estas edades cuando la buena práctica del católico se abandona cada vez
con mayor frecuencia. Ya existen encuestas al respecto que muestran que la clave
para entender el descenso de católicos practicantes está en la preadolescencia.
En cualquier caso, se podría afirmar que, en su conjunto, el no practicante en
su sistema de valores apenas se diferencia del indiferente.
Tres causas
Ante todo ello, cabe preguntarse qué es lo que falla; y la respuesta tiene tres
posibles explicaciones:
1. La llamada escuela religiosa en gran parte, ya que no evangeliza.
2. Las estructuras de acogida de la iglesia diocesana: la mayoría de vocaciones
después de la primera comunión se pierden. Causas: los propios padres; aunque
tampoco la Iglesia hace ofertas válidas para los más jóvenes, para que puedan
vivir la aventura de su adolescencia en un ámbito religioso y con plenitud.
3. La iglesia doméstica, o sea la familia. Si no hay reorientación y continúa la
misma tendencia, España se situará en prácticas del orden del 10%, insuficientes
para hacer funcionar la actual iglesia.