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para rezar solos o con otros |
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Oh Dios, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo, inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes de este mundo, nuestros corazones estén firmes en la verdadera alegría. (Or. domingo 23 TO) |
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Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de |
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Ven, ¡oh Santo Espíritu!: ilumina mi entendimiento, para conocer tus mandatos; fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo; inflama mi voluntad... He oído tu voz, y no quiero endurecerme y resistir, diciendo: después..., mañana. Nunc coepi! ¡Ahora!, no vaya a ser que el mañana me falte. ¡Oh, Espíritu de verdad y de sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo, Espíritu de gozo y de paz!: quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como quieras, quiero cuando quieras... San Josemaría Escrivá, abril 1934 |
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Gracias, Señor, porque el amor de mis amigos me hace sentir más humano, más
comprometido. |
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Padre santo: fuente perenne de la existencia y del amor, que en el hombre viviente muestras el esplendor de tu gloria, y pones en su corazón la simiente de tu llamada, haz que, ninguno, por negligencia nuestra, ignore este don o lo pierda, sino que todos con plena generosidad, puedan caminar hacia la realización de tu Amor.
Señor Jesús, que en tu peregrinar por los caminos de Palestina, has elegido y llamado a tus apóstoles y les has confiado la tarea de predicar el Evangelio, apacentar a los fieles y celebrar el culto divino, haz que hoy no falten a tu Iglesia numerosos y santos Sacerdotes, que lleven a todos los frutos de tu muerte y de tu resurrección.
Espíritu Santo: que santificas a la Iglesia con la constante dádiva de tus dones, introduce en el corazón de los llamados a la vida consagrada una íntima y fuerte pasión por el Reino, para que con un sí generoso e incondicional, pongan su existencia al servicio del Evangelio.
Virgen Santísima, que sin dudar te ofreciste al Omnipotente para la actuación de su designio de salvación, infunde confianza en el corazón de los jóvenes para que haya siempre pastores celosos, que guíen al pueblo cristiano por el camino de la vida, y almas consagradas que sepan testimoniar en la castidad, en la pobreza y en la obediencia, la presencia liberadora de tu Hijo resucitado.
Amén. Juan Pablo II |
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Abre nuestros ojos, Señor, para que podamos verte a ti en nuestros hermanos y hermanas. Abre nuestros oídos, Señor, para que podamos oír las invocaciones de quien tiene hambre, frío, miedo, y de quién está oprimido. Abre nuestro corazón, Señor para que aprendamos a amarnos los unos a los otros como tú nos amas. Danos otra vez tu Espíritu, Señor, para que nos volvamos un sólo corazón y una sola alma en tu nombre Amén. |
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Sólo Dios puede crear, pero tú puedes valorar lo que Él creó. Sólo Dios puede dar vida, pero tú puedes transmitirla y entregarla. Sólo Dios puede dar la fe, pero tú puedes dar tu testimonio. Sólo Dios puede infundir esperanza, pero tú puedes restituir la confianza del hermano. Sólo Dios puede dar la fuerza, pero tú puedes apoyar al que está desanimado. Sólo Dios puede dar amor, pero Tú puedes enseñar a amar. Sólo Dios puede dar alegría, pero tú puedes indicarla a otros. Sólo Dios es luz, pero tú puedes hacerla brillar en el mundo. Sólo Dios es la vida, pero tú puedes distribuir la alegría a los demás. Sólo Dios puede hacer lo imposible, pero tú puedes hacer lo que es posible. Sólo Dios puede hacer germinar la simiente del bien, pero tú puedes plantarla en el corazón humano. Sólo Dios se basta a sí mismo, pero Él prefirió contar contigo. ¡Jesús te necesita! |
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Señor Jesús: Me cuesta comenzar este día
porque sé que es una nueva tarea, un nuevo compromiso, un nuevo
esfuerzo. Porque te amo, quiero comenzar este día con entusiasmo,
con alegría, en mi propia persona. Gracias, Señor Jesús, por este
nuevo empezar. |
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A Ti, oh Dios, te alabamos, a Ti, Señor, te reconocemos. A Ti, eterno Padre, te venera toda la creación. Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran. Los querubines y serafines te cantan sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Los cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria. A Ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles, la multitud admirable de los profetas, el blanco ejército de los mártires. A Ti la Iglesia santa, extendida por toda la tierra, te aclama: Padre de inmensa majestad, Hijo único y verdadero, digno de adoración, Espíritu Santo, Defensor. Tú eres el Rey de la gloria, Cristo. Tú eres el Hijo único del Padre. Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen. Tú, rotas las cadenas de la muerte, abriste a los creyentes el reino del cielo. Tú te sientas a la derecha de Dios en la gloria del Padre. Creemos que un día has de venir como juez. Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu preciosa sangre. Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad. Sé su pastor y ensálzalo eternamente. Día tras día te bendecimos y alabamos tu nombre para siempre, por eternidad de eternidades. Dígnate, Señor, en este día guardarnos del pecado. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de Ti. En Ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre. |
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Señor Jesús, aquí frente a ti, modelo y ejemplo de catequista, queremos poner en tus manos, toda nuestra vida, nuestras ilusiones, nuestras esperanzas y nuestros sueños. Queremos dejar en tus manos de Amigo los temores que asoman en nuestro corazón, cuando miramos con incertidumbre el futuro; pedirte que nos sostengas cuando nos desanimemos o cuando tengamos dificultades. Pero aún, en medio de las inseguridades, queremos más que nunca manifestarte nuestra fe: Creemos que eres el Hijo de Dios hecho hombre para nuestra salvación, nacido en Belén, y hecho en todo semejante a nosotros menos en el pecado. Afirmar que el hombre sólo puede vivir y ser feliz siguiendo el plan y el sueño de Dios. Expresarte que estamos dispuestos a entregar nuestras vidas, siendo tus amigos porque eso sí vale la pena. Y pedir, de una manera especial, tu ayuda para que nos hagas vivir de tal manera, que nuestro Padre del Cielo, se sienta honrado al mirar nuestras vidas. |
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Donde hay
odio, ponga yo amor. Oh Maestro! Haced que yo no busque tanto: ser consolado, como consolar; ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar. Porque: dando, se recibe; olvidándose, se encuentra; perdonando, se alcanza perdón, y muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén. |
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Señor
Jesús, que me conozca a mi |
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Señor, Dios Todopoderoso y Creador nuestro, nos reunimos hoy en torno tuyo para celebrar nuestra existencia y alegrarnos por el don de la vida. Enséñanos a comprender cada vez mas profusamente, que toda vida humana es sagrada, tanto la del pequeño en el vientre de su madre, como la del enfermo desahuciado ; la del niño lisiado o anormal, como la del adulto incapacitado; la del vecino, como la del hombre distante y lejano. Recuérdanos, Padre Celestial, que independientemente de la edad, raza, color o credo, cada persona ha sido creada a tu imagen y semejanza, y ha sido redimida por Cristo. Esto los hace inapreciables ante tu mirada. Enséñanos a ver a los demás a través de tus ojos para poder venerar, preservar y sostener el don de la vida en ellos, y emplear con mayor fidelidad la nuestra en tu servicio. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. |
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Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año
quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI. Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo
que pude realizar y las cosas que pasaron
por mis manos y lo que con ellas pude
construir. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón. (Any Ariet) |
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En el silencio de este día que nace, |
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Gracias, Señor, porque el amor de mis amigos me hace sentir más humano, más
comprometido. |
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Señor Jesús,
hazme conocer quién
eres. Así sea. |
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Consagración de la Madre Teresa de Calcuta, en favor de los más necesitados. |
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Abre nuestros
ojos, Señor, para que podamos verte a ti Abre nuestros
oídos, Señor, Abre nuestro
corazón, Señor |
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Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo, y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te confiamos hoy el destino del mundo y de todo hombre. Inclínate hacia nosotros pecadores, sana nuestra debilidad, vence todo mal, haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza. Eterno Padre, por la dolorosa pasión y la resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero! Amén. Juan Pablo II (16-8-2002) |
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Señor Jesús, |
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-¡Dulce Corazón de Jesús, sed mi amor! -¡Dulce Corazón de María, sed mi salvación! -Tuyo soy, para ti nací, ¿qué quieres Jesús de mí? Jesús te amo. -Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo. Gloria a Santa María y también a San José. Gracias a los Ángeles que te hacen la corte. -Señor, me abandono en ti, confío en ti, descanso en ti. -Creo en Dios Padre, creo en Dios Hijo, creo en Dios Espíritu Santo. Espero en Dios Padre, espero en Dios Hijo, espero en Dios Espíritu Santo. Amo a Dios Padre, amo a Dios Hijo, amo a Dios Espíritu Santo. -San José, Nuestro Padre y Señor, bendice a todos los hijos de la Santa Iglesia de Dios. -Ave María purísima, sin pecado concebida. -Bendita sea la Madre que te trajo al mundo -Señor, yo quiero ser a tu lado como un borriquito, pero Tú me has cogido por el ronzal, y me llevaste adelante, y me recibirás en tu gloria. -Creo más que si te viera con mis ojos, más que si te escuchara con mis oídos, más que si te tocara con mis manos. -¡Dios mío!, que odie el pecado y me una a Ti, abrazándome a la Santa Cruz, para cumplir a mi vez tu Voluntad amabilísima..., desnudo de todo afecto terreno, sin más miras que tu gloria..., generosamente, no reservándome nada, ofreciéndome contigo en perfecto holocausto. -¡Ven, oh Santo Espíritu!: ilumina mi entendimiento, para conocer tus mandatos: fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo: inflama mi voluntad.. He oído tu voz, y no quiero endurecerme y resistir, diciendo: después..., mañana. Nunc coepi! ¡Ahora!, no vaya a ser que el mañana me falte. ¡Oh, Espíritu de verdad y de sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo, Espíritu de gozo y de paz!: quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como quieras, quiero cuando quieras.... |
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SI YO CAMBIARA |
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Si yo cambiara mi manera de pensar de los otros, pensando bien de ellos, me sentiría sereno. Si yo cambiara mi manera de actuar con los otros obrando con integridad justicia y coherencia, los haría felices. Si aceptara a todos como son, sufriría menos. Si me aceptara tal como soy, buscando eliminar mis defectos, cuánto mejoraría mi hogar, mi ambiente... Si yo comprendiera plenamente mis errores, sería humilde. Si yo deseara siempre el bienestar de los demás, sería feliz. Si yo buscara y encontrara lo positivo en todos, la vida sería signa de ser vivida. Si amara al mundo... lo cambiaría. Si me diera cuenta de que al lastimar ¡el primer lastimado soy yo! Si yo criticara menos y amara más... Si yo cambiara... cambiaría el mundo. Señor Jesús, ayúdanos en este día a cambiar todo lo que hay en nosotros que a Ti no te gusta |
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«Ahí tienes a tu madre» (Juan 19,27) Fue Jesús, Virgen María, quien desde la cruz nos quiso entregar a ti, no para atenuar sino para confirmar su papel exclusivo de Salvador del mundo. Si en el discípulo Juan, te fueron confiados todos los hijos de la Iglesia con más motivo me agrada el confiarte a ti, María, los jóvenes del mundo. A ti, dulce Madre, cuya protección siempre he experimentado, en esta tarde los vuelvo a confiar de nuevo. Bajo tu manto, en tu protección, ellos buscan refugio. Tú, Madre de la divina gracia, ¡hazles resplandecer con la belleza de Cristo! Los jóvenes de este siglo, en la aurora del nuevo milenio, viven todavía los tormentos derivados del pecado, del odio, de la violencia, del terrorismo y de la guerra. Son también ellos los jóvenes a los que la Iglesia mira con confianza, consciente de que con la ayuda de la gracia de Dios lograrán creer y vivir como testigos del Evangelio en el hoy de la historia. María, ayúdales a responder a su vocación. Guíales al conocimiento del auténtico amor y bendice sus afectos. Apóyales en el momento del sufrimiento. Hazles mensajeros intrépidos del saludo de Cristo en el día de Pascua: ¡la paz esté con vosotros! Con ellos, también yo me encomiendo una vez más a ti y con afecto confiado te repito: «Totus tuus ego sum!» ¡Soy todo tuyo! Y también, cada uno de ellos, conmigo te grita: « Totus tuus! Totus tuus!» Amén.
Juan Pablo II, acto de consagración de los jóvenes a María (10IV-2003) |
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¡Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles e infunde en ellos la fuerza de tu amor! R./ Envía, Señor, tu Espíritu V./ Y repoblará la faz de la tierra |
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Reina de la Paz, ¡Ruega por nosotros! He venido aquí, esta tarde, a rendirte el homenaje Estoy aquí con ellos para iniciar el camino A Ti, primicia de la humanidad redimida por Cristo, Disipa las tinieblas de la tristeza y de la soledad, ¡Abre la mente y el corazón de todos a la confianza y al
perdón! Haz que todos los seres humanos, de todas las razas y
culturas, Maria, Reina de la Paz, 8 de diciembre 2003 |
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| Acordaos |
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Acordaos,
oh pidaosísima Virgen María
que jamás
se ha oído decir que ninguno de cuantos han invocado tu protección,
implorando
vuestro auxilio
o
suplicando vuestra intervención,
haya sido
abandonado de vos.
Animado por
esta misma confianza, recurro a vos,
oh Virgen
de las Vírgenes y Madre mía.
A vos
acudo, ante vos me postro, triste y pecador. Oh, Madre del Verbo Encarnado, no desprecies mis peticiones,
sino que,
por vuestra bondad,
dignaos
escucharme y socorrerme.
Amen |
| Oración por la familia (Juan Pablo II, en la Evangelium Vitae) |
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Oh María, aurora del mundo nuevo, Madre de los vivientes, a Ti confiamos la causa de la vida: mira, Madre, el número inmenso de niños a quienes se impide nacer, de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana, de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad. Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida. Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo, la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia, para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria de Dios Creador y amante de la vida. |
| ORACIÓN PARA IMPLORAR FAVORES POR INTERCESIÓN DEL SIERVO DE DIOS EL PAPA JUAN PABLO II |
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Oh Trinidad Santa, Amen. Con aprobación eclesiástica.- CARD. CAMILLO RUINI, Vicario General de Su Santidad para la Diócesis de Roma |
| Oración del Papa Benedicto XVI |
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Señor Jesucristo, |
| ORACIÓN DEL CATEQUISTA |
Señor Jesús:
Aquí me tienes para servirte
y colocar a tus pies la labor en que estoy empeñado.
Tú me escogiste para ser catequista,
anunciador de tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante, soy a menudo inconstante, pero sé que Tú me necesitas.
Gracias por confiar en mí, pequeño servidor tuyo.
Estoy pronto a cumplir esta hermosa tarea
con sencillez y modestia, amor y fe.
Quiero ser instrumento tuyo
para despertar en muchos hermanos:
cariño por tu persona,
confianza en tus promesas,
deseos de seguirte como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos;
pon tus palabras en mis labios,
y haz que, en comunión con mis hermanos,
pueda colaborar en extender tu Reino.
María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo,
guíanos por ese mismo camino.
Amén.
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| ASÍ TE HABLA DIOS |
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Si nadie te ama, mi alegría es amarte. Si lloras, estoy deseando consolarte. Si eres débil, te daré mi fuerza y energía. Si nadie te necesita, yo te busco. Si eres inútil, yo no puedo rescindir de ti. Si estás vacío, mi plenitud te colmará. Si tienes miedo, te llevo sobre mis espaldas. Si quieres caminar, iré contigo. Si me llamas, vengo siempre. Si te pierdes, no duermo hasta encontrarte. Si estás cansado, yo soy tu descanso. Si pecas, soy tu perdón. Si me hablas, trátame de tú. Si me pides, soy don para ti. Si me necesitas, te digo: “¡Aquí estoy!” Si te resistes, no quiero que hagas nada sin amor. Si estás a oscuras, soy lámpara para tus pasos. Si tienes hambre, soy pan de vida para ti. Si eres infiel, yo soy fiel. Si quieres conversar, yo te escucho siempre. Si me miras, verás la verdad de tu corazón. Si estás en prisión, te voy a visitar y liberar. Si quieres conversar, yo te escucho siempre. Si te manchas o marchas, no quiero que salves las apariencias. Si piensas que soy tu rival, no quiero quedar por encima de ti. Si estás excluido, yo soy tu aliado. Si eres silencio, mi palabra habitará en tu corazón Si todos te olvidan, mis entrañas se estremecen recordándote. Si has perdido el camino, recuerda que Jesús te ama.
( Hermanas de la Caridad o de Madre Teresa de Calcuta. Palabras que presiden la sala de estar de la Casa-Hogar (Madrid) |
| Respira en mí (Oración de San Agustín al Espíritu Santo) |
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Respira en mí Oh Espíritu Santo, Para que mis pensamientos Puedan ser todos santos. Actúa en mí, Oh Espíritu Santo, Para que mi trabajo, También pueda ser santo.
Atrae mi corazón, Oh Espíritu Santo, Para que solo ame, Lo que es santo.
Fortaléceme, Oh Espíritu Santo, Para que defienda Todo lo que es Santo.
Guárdame, pues, Oh Espíritu Santo, Para que yo siempre, Pueda ser santo. |
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Oh, María
aurora del mundo nuevo. Madre de los vivientes a Ti confiamos la
causa de la vida; mira, Madre, el número inmenso de niños a quienes
se les impide nacer, de pobres a quienes se les hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana, de ancianos y
enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta
piedad. (Del Evangelio de la Vida, dado en Roma, junto a San Pedro, el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, del año 1995.) |